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miércoles, 22 de junio de 2016

Curso en Barcelona:Pincel, tinta, papel y piedra. Una pequeña introducción teórico-práctica a la caligrafía china


ACTUALIZADO 02/07/2016


La caligrafía (shūfă -书法) ocupa un puesto de gran importancia en la historia de la estética y la filosofía del arte chino, desde los primeros trazos (1200-1045 a.C.) grabados en caparazones y huesos, hasta su más bella expresión en pintura y poesía, ya que su técnica es un elemento fundamental a la hora de realizarlas y de conseguir el «estado emocional estético» deseado en el espectador.

Desde el siglo IV aC las enseñanzas de los maestros Kong (Confucio), Zhuang Zi y Lao Zi marcarán profundamente el pensamiento chino. Del confucianismo surgirá la importancia didáctica de la poesía, y por ende el uso de la caligrafía, como expresión de los sentimientos, «Corazón correcto, pincel correcto». Por otra parte, el daoismo acercará el artista a la naturaleza en búsqueda de la armonía y equilibrio de la misma.

Sin olvidar por supuesto, los conceptos de «Vacío», Yin-Yang, que darán sentido a la ejecución de la obra convirtiéndola no tanto en una «obra religiosa» (que sí veremos con el buddhismo) como en una  «obra espiritual o mística»

La caligrafía y la pintura seguirán formando parte indiscutible del arte en mayúscula en las culturas china (y por extensión japonesa y coreana); pero también han contado con admiradores incondicionales en el arte occidental desde el Impresionismo.

Anexo: Corea y Japón

El curso, dividido en una parte teórica y otra práctica será llevada a cabo por:

Alicia Promio

Licenciada en Prehistoria e Historia Antigua por la Universidad de Barcelona.

Desde 1985 asiste a clase de Pintura y Caligrafía china en el estudio de Tere Vila Matas en Barcelona.
Ha realizado distintas colaboraciones como ilustradora, poetisa y en exposiciones colectivas. En el 2013 obtiene el título de Cuentoterapeuta. Forma parte del grupo «Entrecontes» difundiendo el papel de los cuentos en el desarrollo emocional  del individuo.

Actualmente realiza ilustraciones por encargo para webs y algún concurso de cuentos. Se puede encontrar más información en su blog : http://pinceltintatinteropapel.blogspot.com.es/





Maris Stella Morales «Hawwa»



Diplomada en Naturopatía y Medicina Tradicional China y Monitora de Qi gong, cursó estudios de Asia Oriental y el Mundo Islámico con especial interés en el Arte y Pensamiento y en la comprensión de ambos como medio para la contemplación-meditación.

Asistió a clases de caligrafía china durante varios años con la calígrafa Tere Vila Matas participando en algunas exposiciones.

Más información: http://cieloytierraqigong.blogspot.com.es/ y http://mmoralespinceladasdeoriente.blogspot.com.es/



  • Objetivos del curso:
- Acercar y familiarizar al alumno al arte oriental, adquirir otra mirada. 

- Ofrecer al alumno la oportunidad de experimentar la relación que se crea entre calígrafo y pincel, una pequeña “cata” de tinta.

  • Resultados esperados:
- Conocimiento de otras perspectivas de la estética y comprensión y valoración de la obra.
- Descubrir otra vía para meditar y crear.


  • Destinado a:

Todos aquellos interesados en el arte y filosofía en general y de oriente en particular.






  • Teoría: (2 días) Jueves 7 y Lunes 10 de Octubre - 18:00 a 19:30 h. 
  • Práctica: (2 días) Sábado 8 y Domingo 9 de Octubre – 10:00 a 12:00 h.

Total de horas: 7

Precio del curso: 150,-€
Estudiantes, jubilados y personas en paro tienen un 15% de descuento. 

Fecha límite de inscripción: 30 de Septiembre 2016 



Lugar: 
c/Pelayo, 12 – 5H 
08001 Barcelona 


Para más información : pinceladasdeoriente@gmail.com


+34 608 821 842




sábado, 23 de junio de 2012

La figura del artista en el arte de Ásia Oriental: entre la tradición y la ruptura

Durante el periodo inicial de la Dinastía Chosōn el neo-confucianismo se establecerá en el contexto social, ritual, político y ritual de Corea; aunque con el tiempo, la falta de consenso entre la línea conservadora y la progresista facilitará la incorporación de influencias de otros grupos como el buddhismo o la primitiva tradición coreana del muismo. A finales del siglo XVI la caída de la Dinastía Ming en China ante los manchú (considerados como bárbaros), la ambición territorial de un Japón cada vez más fuerte, el contacto con el pensamiento y el desarrollo técnico occidental, alimentarán un reformismo que había comenzado a dar sus primeros pasos; el Ritual entra en crisis y con ello, surge en el país la necesidad de crear una identidad propia[1].

En lo que se refiere al arte, China se consideraba a sí misma, -y era considerada-, como el centro de influencia y poder de la región; por ello a partir del siglo IV d.C., muchos pintores coreanos serán enviados para estudiar los estilos de pintura china; pero en el periodo Chosōn (1392-1910) a lo largo de años de cambios de toda índole, Corea logrará desarrollar su propio concepto de la pintura dando paso, hacia el siglo XVII, al movimiento Silhak (성리학) o, del Aprendizaje Práctico, como una corriente de crítica social que enfatizará la comprensión de las cosas a través de la observación, mientras que las escenas comenzarán a representar actividades de la vida cotidiana y gente del campo. Este movimiento promoverá: pragmatic statecraft (經世治用),” “improvement of lives through practical utilization(用厚生)” and “seeking truth from facts (實事求是).”[2]

Ya no se tratará de pintar las escenas tradicionales, sino de reflejar la vida cotidiana y, precisamente, Jang Seung-ep (también conocido por el sobrenombre de Owon) junto con Danwon y Hyewon (Los tres Won”) serán sus representantes más conocidos.

Este es el contexto en el que vivirá el pintor Jang Seung-ep. Como todo estudiante, pasará las horas (en secreto, pues aún no se le permitía acceder a los originales) copiando las imágenes propiedad de su protector y maestro[3]. Las enseñanzas del maestro Kong defenderán el aprendizaje a través de los antiguos maestros; la copia e imitación de los clásicos intenta de alguna manera, conseguir hacer propios no solo su genio y destreza, sino también sus virtudes, como cita un antiguo dicho: corazón recto, pincel recto (心正則筆正).

El Maestro dijo: ”Transmito, no invento. Siento confianza y querencia hacia la antigüedad; [en este aspecto,] me comparo humildemente con Lao Peng” (Lún Yǔ  VII,1)

A pesar del respeto debido al maestro, Jang Seung-ep decide copiar las pinturas sin su permiso; pero cuando es descubierto, no es castigado ni expulsado ya que aunque las normas se habían traspasado, el De (), la virtud del maestro, le obliga a ser un padre riguroso y crítico, duro si lo cree preciso; pero justo, de acuerdo con la tradición confuciana.

Tomando como referencia la película "Ebrio de mujeres y pintura" esta nos muestra en sus primeras escenas al maestro Jang Seung-ep realizando una pintura mientras apura, entre pincelada y pincelada, varios boles de licor. La mirada del maestro se concentra en la pintura, o más bien en algo situado más allá de la obra. Aunque de la sensación de brusquedad, sus pinceladas rápidas, seguras y enérgicas son también suaves y finas (observable por el pincel que no pierde la punta y la alternancia de degradados típica de la técnica de mancha de tinta, lo que indica una presión justa y equilibrada). Es como si no quisiera dejar escapar algo que ha visto y que los demás no han sido capaces de captar. Sin prestar la mayor atención a lo que ocurre alrededor ni a la gente que le rodea, solo están presentes el objeto de su atención y él, o mejor dicho, solo está presente el objeto. Unas escenas que podrían recordar al famoso pintor Zhu Da, a quien la leyenda representa como un loco genial pintando en estado de trance[4].

Avant de peindre un bambou, que celui-ci pousse déjà en votre for intérieur. C’est alors que, le pinceau en main, le regard concentré, vous apercevez la vision entière et exacte surgir devant vous. (Su Dongpo[5])

Mientras, algunos espectadores intentan captar al vuelo los movimientos de su mano, como la alza y la apoya, como la desplaza sobre el papel. De hecho, no es solo un espectáculo visual sino una contemplación, una lección magistral.

 “Parece que pinta siguiendo las reglas pero no lo hace. Las sigue y las rompe al mismo tiempo”

La práctica en la repetición constante de las reglas no es para hacer buenas copias, sino para llegar a alcanzar la destreza y conocimiento suficientes hasta convertirlas en actos naturales; de modo que pueda expresarse libremente sin coerción ni trabas técnicas. Ir más allá de la técnica dejando fluir el Qi (). El maestro dirá “¿Qué tienen que ver las reglas con mi pintura?” La espontaneidad lleva al artista a ir más allá de las formas, a ser uno con ellas aportando su espíritu (Qi ) y energía (Qi ) del artista, si hacemos un juego de palabras.

« Zichan (Su Dongpo) a peint des arbres desséchés aux branches et aux troncs tordus dans tous les sens, des rochers ridés également bizarres et étranges, comme si son cœur était pareillement tourmenté. »  Huashi (Histoire de la peinture) zhi P, 771
Ciertamente este proceso solo no basta, de acuerdo con la afirmación del protagonista al principio de  la película: “el genio se manifiesta incluso en un bebé” aunque detrás esté la técnica.

Como bien dice Jang Seung-up: una pincelada vale diez mil, diez mil pinceladas en una! Wan Wei (699-761) en su obra Xu Ha presenta la pintura como una “escritura de formas”[6] y que esta escritura no puede ser mas que la obra de un artesano obligado a transmitir la vida en movimiento[7]. Probablemente por ello en la película también se cita a Su Dongpo (siglo XI), uno de los representantes más importantes de la corriente wenrenhua (文人畫), quien defenderá las artes como medio para identificarse con el Dao[8], no como medio de enseñanza. Lo que pretende el artista es el conocimiento, no la erudición: «Pintar la naturaleza tal como es no convierte en arte la pintura, debe reflejar la mente del pintor, pinta los pensamientos detrás de la apariencia, ve mas allá de la forma y busca el significado». Haciéndonos eco del maestro coreano «piensa antes de pintar» y es que la mente comparte el mismo carácter con las palabras corazón y espíritu, xin () si se nos permite otro juego de palabras y es el corazón depurado el que sabe reflejar la verdadera naturaleza de las cosas.


Bibliografía:

-          Cervera, Isabel (2003) El arte chino y la naturaleza en Kenos n. 1, revista digital del portal cultural Temakel,
-          Cheng, Anne (2006) Historia del pensamiento chino, Biblioteca de China Contemporánea/10, Edicions Bellaterra: Barcelona
-          Cheng, François (2006) Soufflé-Ésprit, Textes théoriques chinois sur l’art pictural, Éditions du Seuil : Paris
-          Confucio (Maestro Kong), Lún Yǔ  Reflexiones y enseñanzas (1997) 1ª Edición, traducción del chino, introducción y notas de Anne-Hélène Suárez. Barcelona: Ed. Kairos
-          François Barboux, Françoise Mahot (2002) l’ABCdaire des Arts asiatiques, Éditorial Flamarion : Paris
-          Hu-Sterk, Florence (2004) La beauté autrement, Introduction à l’esthétique chinoise, Éditions You-Feng : Paris
-          JaHyun Kim Haboush et al. (1999) Culture and the State in Late choson Korea, HaHyun Kim Haboush and Martina Deuchler editors: Harvard
-          Seong-Kyu Ha (2005) Recognition of Silhak as Thought of Social Reform  and Participatory Governance of Urban and Regional Development in Modern Korea, disponible en
-          Soyoung Lee (2011) Religious influence on Korean art, disponible en http://asiasociety.org/countries/traditions/religious-influence-korean-art





[1] JaHyun Kim et al. (1999)
[2] Seong-kyu Ha (2005) p. 1
[3] Si no me equivoco, las páginas corresponden al manual Las enseñanzas de pintura del gran Jardín del Grano de Mostaza (芥子園畫傳), tratado del siglo XVII que recopila las leyes más antiguas de la estética de extremo oriente sobre la pintura de los jardines, aunando en sus páginas el trabajo de distintos grandes maestros de diversas escuelas.
[4] L’ABCdaire des Arts asiatiques, p. 115
[5] Cheng, François (2006), p. 85
[6] La técnica de la pintura se basa en el dominio de la técnica de la caligrafía, de sus trazos básicos; por ello una línea perfilando una hoja incorpora en su trazado los distintos movimientos que un carácter precisa.
[7] Delahaye, Hubert (1981) p. 110
[8] Dao () entendido en este caso como el curso natural y espontáneo de las cosas.

domingo, 20 de mayo de 2012

Ansuz, un nuevo Blogg sobre la palabra

Aunque este Blogg está dedicado al arte del embellecimiento de la palabra escrita, también es cierto que sin la palabra, la caligrafía no habría llegado a ser lo que es. Como bien recuerda Jacqueline Murillo Fernández en su Blogg Nisaba citando a Sri Nisargadatta Maharaj: No se puede trascender lo que no se conoce; y sin el buen conocimiento y uso de la palabra, un texto por muy artísticamente ornamentado que esté, pierde su valor.

Os adjunto el texto de presentación de Ansuz :


Este blog lleva el nombre de una runa, una letra. Las runas eran la antigua escritura de los pueblos germánicos. Su origen es incierto; tal y como las reconocemos hoy, ya habían adquirido su orden, secuencia y forma cerca del siglo I de nuestra era.

Las runas no son un alfabeto, puesto que este nombre es la designación de esa secuencia de letras empleadas por nuestra cultura para escribir. Alfabeto no es más que un nombre compuesto por las dos primeras letras de la escritura griega: alfa, beta…

El “alfabeto” rúnico se denomina futhark o futhork, según la región y la época en donde se estudie. Futhark es un nombre formado por las primeras letras de la escritura rúnica: Fehu, Uruz, Thorn, Ansuz, Raido, Ken…

De estas letras, Ansuz es la cuarta. Su nombre evoca el nombre de un dios, el dios Ass o Ase, el principio divino. Otra forma del nombre de esta runa es Os, la boca, la puerta… el lugar por donde sale y entra la palabra.

Es, por lo tanto, la runa de la palabra, la elocuencia, la poesía, la expresión divina, el sonido de la creación.  Ansuz es el punto de partida y de llegada; es una fuerza viva arraigada en la tierra profunda y elevada en las ramas del árbol del mundo. Ansuz no soy yo, pero soy yo. Ansuz no eres tú, pero eres tú. Grande es la dicha de la persona capaz de abrir la boca con alegría, rectitud, compasión y voluntad al bien; se regocijan los sabios y su palabra lleva luz y consuelo en la hora del más genuino dolor.

Hoy usamos la escritura para las más banales comunicaciones. En otros tiempos, en esos tiempos en que Ansuz no era una letra sino una divinidad, la palabra servía a propósitos más dignos. Su uso era un privilegio y una responsabilidad. Tal lección no nos debe ser ajena. Abrir o cerrar la boca viene siempre con un precio. Puede crear o destruir, sanar o herir, edificar o arrasar, limpiar o ensuciar, fluir o hacerse nudo…
Así, Ansuz, este blog, es un refugio para la Palabra: divina, creadora, transformadora, poética…; susurrada al oído por el viento, las hojas de los árboles, los ecos de sonoras lejanías, los clamores humanos de épocas distantes, la voz interna iluminadora de verdades olvidadas…

Lo que aquí se escriba es letra viva, no muerta; es susurro, no silencio; es creación, no recreación. Esa, ¿por qué no confesarlo?, es mi aspiración.

martes, 15 de mayo de 2012

Alfabeto Artístico: Habert-Dys, Jules Auguste


BIBLIOTYPES: Alfabeto Artístico: Habert-Dys, Jules Auguste: Pájaros modelo de Habert-Dys- WikiGalley Esta Colección de alfabetos de diferentes artistas franceses se publicó en cuadernillos bajo la colección de: "Biblioteca de Educación Artística" a finales del s XIX, por el editor J. Rouam en París. Desconozco la cantidad de autores que se publicaron tan solo puedo afirmar la existencia de los siguientes: F. E. Ehrmann, Théodore De Bry, Jean - Daniel Preisler, Haber - Dys y un cuadernillo dedicado a motivos decorativos de A. de Saint-Aubin, la primera edición se publico en francés y desconozco si se reeditaron posteriormente. La edición en castellano no tiene fecha de publicación.

Para leer más: http://bibliotypes.blogspot.com.es/2012/05/alfabeto-artistico-habert-dys-jules.html

martes, 14 de febrero de 2012

Van Gogh y el arte japonés

Acebo
Hawwa Morales, pintura en tinta china
"Si se estudia el arte japonés, se ve entonces a un hombre incuestionablemente sabio, filósofo e inteligente; cómo pasa su tiempo, ¿en qué?, ¿en estudiar la distancia entre la Tierra y la Luna? No. ¿En estudiar la política de Bismarck? No. Se limita a estudiar un solo tallo de hierba. Pero ese tallo de hierba le lleva a dibujar todas las plantas; luego las estaciones, los grandes aspectos de los paisajes, los animales y finalmente la figura humana... Veamos, ¿no es casi una verdadera religión lo que nos enseñan estos japoneses tan sencillos, que viven en la naturaleza como si fueran flores? Creo que no se puede estudiar el arte japonés sin volverse mucho más alegre y más feliz. Deberíamos encaminarnos a la naturaleza, a pesar de nuestra educación y nuestro trabajo en un mundo convencional..."

(Van Gogh, Cartas  Theo, Arlés, 1885)

Hojas de bambú
Hawwa morales, pintura en tinta china

domingo, 15 de enero de 2012

Pintura y caligrafía, una pasión


Despues de mucho cavilar acerca de que hacer este Año Chino del Dragón, ( por que la principio y como siempre tuve otras ideas ) he decidido hacer el carácter dragón en una de las grafías más antiguas
chinas.............Como este año se trata de un dragón cuyo elemento es el agua, he decidido que tenía que ser una de las primeras representaciones de este ser mitológico, como vereis es muy abstracto y sencillo...........nada fácil de caligrafiar por otro lado.
La caligrafía aunque parezca fácil no lo es en absoluto, por que no es solo captar la imagen hay que dotarla de espiritu, de movimiento, con él la idea representada, sea un carácter o un paisaje, cobra vida.
Os deseo a todos un Feliz Año del Dragón de Agua !!!!!!!!!!!!!!!!!!


[Publicado por Alicia Promio en http://pinceltintatinteropapel.blogspot.com/]

Matisse y la Caligrafía China



Para Henri Matisse (Cateau-Cambrésis, 1869 - Niza, 1954), sus dibujos eran obras de arte a parte entera, de la misma forma que sus lienzos. El Museo departamental Henri Matisse de su ciudad nativa, en el norte de Francia, agrupa por primera vez el grueso de su obra dibujada, desde los primeros esbozos y retratos de principios de siglo, hasta sus dibujos más monumentales, en un viaje marcado por la búsqueda minimalista por la perfección. La muestra reúne un total de 137 obras, de las cuales unas 90 nunca se han mostrado al público.
"El dibujo con pincel y tinta es una práctica que le ha acompañado a lo largo de toda su carrera, que ha evolucionado con el tiempo y que es esencial para Matisse", explica Patrice Deparpe, conservador adjunto del centro de Cateau-Cambrésis. "Representa la forma de expresarse en el espacio con un mínimo de material, buscando la pureza y la perfección, es una técnica que ha revolucionado el arte occidental".
Matisse empieza a dibujar en las calles del París a principios de 1900 con su amigo el pintor Albert Marquet, aprendiendo a captar el movimiento, y a partir de 1946 se centra ya en los dibujos realizados con pincel y tinta china. Empieza así con sus retratos, como el de una de sus modelos preferidas, Lydia Delectorsakaya, al que sigue una larga serie de dibujos de una extrema simpleza en los que bastaba "con una señal para evocar el rostro", como explicaba el propio artista.
A los rostros, que evolucionan bajo la influencia del descubrimiento del arte esquimal hacia las máscaras, se suman rápidamente las naturalezas muertas y los paisajes, que poco a poco van culminando también hacia un estilo muy depurado. En ese afán perfeccionista y buscando la justeza del gesto, Matisse estudia detenidamente la caligrafía china que produce con detalle.
Henri Matisse
Arbre [Le Platane]
Nice, 1951
Pinceau et encre de Chine,
corrections à la gouache blanche, sur papier vélin
avec ajout de papier collé en bas du centre
Direction des Musées de France
Don de Mme Jean Matisse, 1978
Dépôt au musée Matisse, Nice
© Succession H. Matisse
Photo François Fernandez
A partir de 1948, sus dibujos alcanzan dimensiones monumentales, con los realizados para la capilla dominicana San Rosario de Vence, en el sureste de Francia, donde se ocupó de todos los detalles decorativos, incluido el gigante retrato de Santo Domingo y la escena del Camino de la Cruz de Jesús Cristo. "Estos dibujos tienen que salirle a uno del corazón", explicó Matisse a Picasso en referencia a este trabajo.
Entonces se centra ya en grandes dibujos, como la impresionante serie de acróbatas, en la que Matisse transmite el movimiento con un solo trazo de pincel. Otra de sus obras cumbre que se puede ver en la muestra es la serie de los árboles, unos trabajos preparatorios para los que dibujó a tamaño natural y que cubren majestuosamente dos paredes del comedor de su editor, André Tériade, en Saint-Jean Cap Ferra, en la Costa Azul. "Cuando uno dibuja un árbol, no hay que olvidarse que tiene raíces, aunque no se dibujen", escribió Matisse.
Además de recordar el talante de dibujante, su dedicación exclusiva por este arte en sus últimos años, y su continua exploración del perfeccionamiento, la exposición, que está abierta al público hasta el 19 de febrero, dedica el última apartado a artistas contemporáneos, en los que busca los ecos del trabajo de Matisse.

Artículo publicado en:


domingo, 8 de enero de 2012

Ghani Alani : La caligrafía es el vínculo entre la letra y el ser



Entrevista realizada por Bassam Mansour

Galardonado con el Premio UNESCO-Sharjah de Cultura Árabe 2009, Ghani Alani considera que esta distinción es un reconocimiento del arte de la caligrafía.

“En el principio era Bagdad”, así evoca Ghani Alani el papel desempeñado por su ciudad natal en la historia de la caligrafía árabe y musulmana. En ella nacieron las demás corrientes y diferentes escuelas caligráficas. Esto no le impide reconocer que el arte de la caligrafía se desarrolló también en otros lugares y capitales importantes de la civilización árabe-musulmana, desde Al Andalus hasta Bukhara.
“Vine al mundo con la pluma en la mano y no consigo recordar en qué momento preciso empecé a caligrafiar por primera vez”, dice, antes de agregar: “En el barrio donde nací había muchos plantíos de cañas con las que se fabrican las plumas”. Ghani Alani empezó a trabajar a una edad temprana. “Me dieron un empleo en la compañía del ferrocarril de Bagdad. Durante el día limpiaba los vagones y por la noche volvía a casa y me ponía a estudiar. El día de descanso semanal, el viernes, me dedicaba a estudiar y practicar la caligrafía”.
“Mi maestro se llamaba Hachem Mohamed, y era más conocido por el apodo de Baghdadi. Era heredero del linaje de los más grandes maestros de la caligrafía, cuyos orígenes se remontan a la escuela abasida, doce siglos atrás. Cuando lo conocí, yo tenía trece años. Me sumergí literalmente en el estudio de la escritura durante tres años. Una vez acabada esta primera etapa de aprendizaje, la que vino después me pareció más fácil. En efecto, dibujar una letra te lleva a dibujar dos, y éstas te conducen a formar primero una palabra y al final una frase”.
Ese gran maestro de la caligrafía no se contentó con enseñarle el trazado de las letras con la pluma, sino que le indujo a cobrar conciencia del vínculo que une al ser con la letra. Ghani Alani estima que “en la caligrafía hay algo que tiene que ver con el alama”. La pluma del calígrafo es tan sólo una prolongación de su brazo, de todo su ser. “Mi maestro no me decía nunca cómo debía trazar las letras, sino que llamaba mi atención sobre el vínculo existente entre el cuerpo y la letra”. Solía decirme que “las manos son diferentes y su tamaño influye en las letras, por eso éstas son el reflejo del hombre”.
“Aprendí el arte de Hachem Al Baghdadi, tal y como él lo había heredado de los fundadores de la escuela de Bagdad. Un día me hizo entrega de un diploma que jamás había dado a ninguno de sus alumnos. Cuando un profesor de caligrafía expide ese título, autoriza al discípulo a firmar sus obras con su propio nombre. El diploma viene a ser, por lo tanto, un documento ‘oficial’ por el que se reconoce que el alumno ha alcanzado verdaderamente el nivel de maestría”. El diploma rezaba así: “Una vez comprobado que el destinatario de este hermoso certificado ha asimilado las reglas de la caligrafía árabe, ha explorado todas las formas de este arte y ha sobresalido en ellas, le he otorgado el derecho de rubricar sus bellas escrituras con su firma”.
Ghani Alani dejó Bagdad para irse a la capital francesa en 1967. “Vine a París a doctorarme en derecho. Quería que la caligrafía fuese tan sólo un pasatiempo, pero la pasión pudo más. Así que el abogado dejó la toga para hacer de una punta de caña afilada su instrumento de trabajo. El decano de la facultad, al entregarnos los diplomas, nos dijo: ‘A partir de hoy están ustedes preparados para estudiar el derecho’. Con eso quería decir que habíamos adquirido los medios necesarios para pensar. En el fondo venía a ser exactamente lo mismo que nos decía el profesor Hachem Al Baghdadi a propósito de la caligrafía”.
“Cuando acabé mis estudios de derecho en Bagdad –dice– ingresé en el Instituto de Bellas Artes de esta ciudad, tal y como quería mi maestro Hachem Al Baghdadi. El mismo año de mi ingreso, vino allí, en calidad de profesor invitado, Hamad Al Amidi, un gran maestro turco de la iluminación islámica de manuscritos. Sus enseñanzas fueron muy importantes para mí. De hecho, practico la caligrafía y la iluminación a la vez, cosa que no suele ser muy corriente”.
“Desde el principio traté de captar la esencia de la escritura en la civilización árabe. Partiendo de mi experiencia, empecé a ahondar en las ideas de unidad y continuidad que la caligrafía permite expresar. La caligrafía viene a ser como un río en el que confluyen las demás artes para enriquecerla”.
En opinión de Ghani Alani, el desarrollo de la caligrafía en la civilización árabe no guarda relación –como se suele pensar a menudo– con la prohibición de ejecutar representaciones pictóricas. “Es una suposición equivocada”, dice. “En la civilización islámica existe el dibujo, sobre todo en Turquía y el Irán. Además, la caligrafía puede contener imágenes figurativas. El apogeo de la caligrafía en la civilización árabe se explica sobre todo porque esta última es una civilización del verbo desde la era preislámica, cuando el único arte era la poesía y cuando el poeta era el orgullo de su clan. Y donde está el verbo, está la escritura”.
Los orígenes formales de la caligrafía los explica así: “El trazado curvo y el recto ha existido desde siempre en todas las formas de escritura del mundo: desde los pictogramas hasta los ideogramas, pasando por la escritura ‘fonética’ que dio a la cuneiforme su estructura silábica. Desde la invención de la cuneiforme, las escrituras adquirieron esas dos formas: el trazado recto y el curvo. Tenemos numerosos ejemplos ilustrativos de esto en los escritos mesopotámicos, por ejemplo en la inscripción del código de Hamurabi en el que las letras –contrariamente al uso de la época– se caracterizan por su rectitud”
Ghani Alani nos da también su punto de vista sobre la escritura cúfica. “Nunca he calificado de cúfica a la escritura recta. Los que así la han llamado cometieron un error considerable, al dar por sentado que se podía denominar cúfica a toda escritura que fuese recta y angular. La verdad es muy diferente. Este tipo de escritura se remonta a una época muy anterior al nacimiento de la ciudad de Kufa, de la que se deriva su nombre. En realidad, data de la época de los Mualakats, los siete poemas más bellos de la era preislámica que, según se dice, fueron inscritos en La Meca, a la entrada del santuario de la Kaaba. Yo prefiero dar el calificativo de de angular a este tipo de escritura, si bien es cierto que la corriente caligráfica cúfica la mejoró y difundió su uso, tanto en los manuscritos como en la arquitectura. Luego, la escuela de Bagdad crearía la escritura cursiva que consta de varios tipos: el thuluth, le diwani y el naskhi, que es el que se ha adoptado para los caracteres de imprenta.”
Refiriéndose a los célebres Mualakats, cuya veracidad se pone en entredicho, Ghani Alani dice: “Siempre habrá gente que dude de la existencia de esos poemas, pero es indiscutible que ya en el periodo preislámico había textos escritos en alfabeto árabe. Se han encontrado documentos, tratados y acuerdos grabados en tabletas de piedra muy anteriores a ese periodo. También se han encontrado textos grabados en la piedra en algunos sitios arqueológicos. El más célebre de ellos es el de Madain Saleh,* emplazado en Arabia Saudita”.
Ghani Alani vive en París desde hace más de 40 años. Sobre su relación con el mundo occidental, confiesa lo siguiente: “Vivo en Europa y mis intercambios con la sociedad occidental han sido muy fructíferos en los dos sentidos, a pesar de la diferencia que se da entre el pensamiento árabe y el occidental. El primero se basa en el verbo y el segundo en la imagen. Ahora bien, el verbo comprende la imagen, y el mejor ejemplo de ello nos lo da la poesía, ‘el archivo de los árabes’ como decían los antiguos”.
El hecho de haber sido distinguido con el Premio UNESCO-Sharjah de Cultura Árabe significa mucho para Ghani Alani. “En primer lugar –nos dice– es un pleno reconocimiento de la caligrafía como arte, un arte que forma parte del alma de la civilización árabe y representa la armazón de esta cultura. Pero lo más importante es que se me haya otorgado el premio por ser un artista iraquí. Esto permite mostrar otra cara del Iraq, muy diferente de las imágenes de guerra y violencia que han invadido las pantallas de televisión de todo el mundo”.
* Este sitio está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial

[Publicado en Unesco el 10.02.2010]